La Famosa Media Naranja

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     Entre medias naranjas y cupidos anda el juego. Un juego con reglas un tanto discriminatorias, románticas y con olor a rancio las cuales coexisten en una sociedad donde el feminismo poco a poco está adquiriendo un papel fundamental en el progreso de las mujeres.

     Nos enseñan que lo ideal es vivir en pareja. Cuando aludimos a la media naranja creemos en la perfección de encontrar a alguien que está configurada para adaptarse a nuestra persona, como si de una  tuerca y un tornillo se tratase; creemos en una relación donde todo encaja. Y en numerosas ocasiones, cuando conocemos a alguien y sentimos que es especial, empezamos una relación con la sorpresa de lo bien que nos hemos acoplado, ¡Somos tal para cual!. Sin embargo, la perfección es imposible. Una pareja está formada por dos personas que pueden ser totalmente diferentes y por lo tanto, pueden surgir conflictos.

     En esa luna de miel con la que comienzan todas las relaciones donde todo está idealizado y es maravilloso, te vas dando cuenta, en ocasiones, que aquello ideal que viste en la figura de tu pareja no lo es tanto como pintaba y que es totalmente diferente a como parecía ser. Aquí  es cuando empiezan las frustraciones y discusiones dentro de la pareja. Por suerte hay ocasiones en la que se deja a tiempo y en otras podemos estar adentrándonos en un círculo vicioso muy peligroso.

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.Esta etapa del proceso es ya más peligrosa. Aquí ya vemos como esta persona se convierte en tóxica, con un vínculo afectivo muy grande el cual te resta energía.  Es dañina; que en lugar de causarnos felicidad y bienestar, nos causara dolor y molestias. Esta es la fase de las eternas oportunidades con esperanza de cambio. Seguro que os suena eso de “te prometo que voy a cambiar”.

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.¡¡S.O.S.!! ¡¡Quiere sacarte todo el jugo!! Quiere exprimirte. Hacer que te sientas culpable de cosas que no has hecho y de llegar a creerte de que realmente eres tú quien debe de cambiar. Facilidad abrumadora para darle la vuelta a la tortilla. Antes o después terminarás separándote del exprimidor, pero cuanto antes lo hagas, menos daño habrás recibido.

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. En ocasiones los malos tratos será una brutal respuesta, a veces mortal, para asegurarse de que nunca te separarás de él. Escucha a las personas que tienes a tu alrededor, que te conocen, te quieren y te aconsejan. Podemos tener la visión nublada y no saber cómo salir de esta.

La gran mentira que esconde el mito de la media naranja es el de considerarnos seres incompletos que solo podemos vivir la plenitud personal al encontrar el verdadero amor, donde si no lo conseguimos, seremos infelices para siempre.

Desde que nacisteis siempre habéis sido una naranja completa y quizás nunca lo supisteis. Siempre tuvisteis en vuestro interior todas esas herramientas para ser feliz, realizaros en todas las facetas de vuestra vida y alcanzar todos los objetivos y metas que os propongáis.

En determinadas ocasiones,  hay hombres que necesitan recurrir a estar unido en pareja para hacerse sentir imprescindible, proyectar sus inseguridades en la otra persona donde así aumentar su ego; y todo esto está promovido por el patriarcado quizás por el miedo de no ser un gallo macho solitario sin corral y sin gallinas.

Lo que sucede es que estos hombres,  tienen  la mala suerte de que en ocasiones se topa con muchas naranjas enteras que ya no están dispuestas a que le vendan la moto con historias de amor romántico y de corceles blancos a pie de torreones de castillos.

Pero nunca debemos de olvidar algo independientemente de que vivas en pareja o no. Desde el momento que te despiertas por la mañana la vida te regala todo un sinfín de oportunidades para ser feliz.

Conócete más. Quiérete más.

Sácale jugo a la vida.

Sé feliz.

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